Colapso en el registro municipal por la avalancha de solicitudes de regularización de inmigrantes y la falta de refuerzos

Desde hace varios días, la oficina de registro del Ayuntamiento está atendiendo a decenas de personas inmigrantes que residen y trabajan en el municipio, y que acuden con el objetivo de regularizar su situación administrativa en el país, un paso fundamental para garantizar su integración efectiva y que puedan continuar o comenzar a trabajar, en muchas ocasiones, en sitios rechazados por muchas otras personas.

Aunque el plazo para presentar las solicitudes se extiende hasta el 30 de junio, la afluencia diaria ha desbordado la capacidad de atención. Por la preocupación de no llegar a tiempo con la documentación requerida, acuden de forma masiva, lo que está generando una situación de saturación en el servicio. Esta presión recae directamente sobre el personal municipal, que, pese a su esfuerzo, resulta claramente insuficiente, más aún cuando el equipo de gobierno del PP únicamente ha reforzado la oficina con un trabajador adicional.

A esta situación se suma la ausencia de un sistema de cita previa que la portavoz de Izquierda Unida-Podemos ha denunciado en Comisión Informativa, lo que agrava la acumulación de personas. Según relatan algunos de los usuarios, hay quienes comienzan a hacer cola en la calle desde las 20:00 horas del día anterior, lo que evidencia una falta de organización.

Ante este escenario, cabe preguntarse qué medidas ha adoptado el equipo de gobierno del PP en el ejercicio de sus competencias. Hasta el momento, no consta que haya solicitado apoyo a la Comunidad Autónoma ni al Gobierno central, limitándose a observar la situación sin implementar soluciones efectivas que alivien la carga del personal ni mejoren la atención a la ciudadanía. Tenemos que recordar que cuando la competencia es regional, el PP no exige que sea prestada por funcionarios pagados por la Comunidad Autónoma, como el trámite para el reconocimiento de familia numerosa que ahora asume enteramente el Ayuntamiento, algo incoherente sabiendo que, por ejemplo, Yecla y Cieza tienen ventanilla única con personal pagado por la Comunidad Autónoma.

Un gobierno municipal que no actúa con diligencia en momentos de necesidad, que no asume la responsabilidad que le corresponde, evidencia una gestión claramente deficiente. Permitir que se alcance este nivel de saturación no solo demuestra falta de organización, sino que contribuye a generar un clima de tensión y una imagen de colapso que puede abonar los discursos de que los servicios no son suficientes y hay que excluir a una parte de la ciudadanía.

Este sitio web utiliza cookies para facilitar y mejorar la navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. POLITICA DE COOKIES