Durante los meses de verano, el Ayuntamiento de Jumilla recuerda la prohibición expresa del uso de lodos de depuradora y estiércol animal con fines agrícolas. Esta medida, recogida en la Ordenanza Municipal sobre Convivencia y Seguridad Ciudadana, busca evitar molestias como olores desagradables o la proliferación de insectos que afectan a la calidad de vida de los vecinos, especialmente en época estival.
Como bien ha explicado el responsable del área, Antonio Pérez, la normativa vigente desde el año 2012 contempla sanciones de hasta 3.000 euros por el incumplimiento de esta disposición. La aplicación de la ordenanza responde a la necesidad de proteger la salud pública y el bienestar general de los ciudadanos, ante una práctica agrícola que, aunque habitual, puede derivar en importantes perjuicios si no se realiza con las debidas garantías.
En este sentido, los técnicos municipales han llevado a cabo un estudio para determinar qué parcelas del término municipal podrían destinarse al vertido de estos residuos, siempre que se garantice que están alejadas de núcleos habitados y no representen un riesgo sanitario. Esta actuación busca una solución de equilibrio entre la gestión de residuos y el respeto a la convivencia vecinal.
Del mismo modo, también se ha activado un dispositivo de vigilancia y control especial durante los meses de junio a septiembre, que involucra a la Policía Local, Seprona, agentes medioambientales y personal técnico del Ayuntamiento. Todos ellos actuarán para garantizar el cumplimiento de la normativa y adoptar las medidas necesarias ante cualquier infracción.