El Gobierno municipal del PP está liquidando el suelo público para obtener ingresos, en lugar de utilizarlo como una herramienta para impulsar el desarrollo industrial de Jumilla a largo plazo.
En los últimos meses, el Ayuntamiento ha vendido tres parcelas del Polígono Industrial del Mármol, que formaban parte del Patrimonio Público del Suelo. En conjunto, son más de 64.000 metros cuadrados de suelo municipal por un precio de 1.997.288 euros, con un plazo de pago de 5 y 6 años. Y, ahora se suman otras dos parcelas, de 1.000 metros cuadrados cada una, que han salido a la venta con un precio de 60.000 euros por parcela.
El suelo público no es simplemente un terreno que se vende al mejor postor. Es una herramienta que un Ayuntamiento puede utilizar para atraer empresas, facilitar nuevos proyectos, apoyar a emprendedores y decidir qué tipo de desarrollo económico quiere para su municipio. Por lo tanto, cuando ese suelo se vende, el Ayuntamiento deja de tener esa herramienta para el futuro.
Desde Izquierda Unida-Podemos consideramos que antes de vender suelo público deberían haberse estudiado otras alternativas que permitieran mantener la propiedad municipal como, por ejemplo, viveros de empresas, derechos de superficie, concesiones, cesiones de uso u otras fórmulas que permitieran atraer empresas sin perder definitivamente el patrimonio.
Vender patrimonio puede estar justificado si forma parte de un proyecto claro y si el beneficio para Jumilla es mayor que el que supondría conservarlo. Pero vender suelo público como está haciendo el PP, sin explicar qué modelo industrial se quiere para el municipio, cuánto patrimonio municipal quedará después y en qué se va a invertir el dinero obtenido es una mala forma de gestionar lo público.
El suelo industrial público no pertenece al Gobierno de turno, es patrimonio municipal, y debe gestionarse con responsabilidad y visión de futuro, pensando siempre en el interés general y en las oportunidades que queremos dejar a las próximas generaciones.